¿Se termina la Liga A1 femenina y la ex-A2?

La FeVA dio su propuesta de finalizar la temporada 2020 ahora, sin haberse disputado la segunda fase y recién en estos primeros días de distanciamiento social. Los clubes, por lo menos del femenino, dicen no. El TAC está a una etapa de semifinales.

En estos primeros días de distanciamiento social -que hay que diferenciarlo de cuarentena o aislamiento-, los clubes van tomando sus medidas de no abrir las puertas de sus sedes y algunos entrenamientos en casa. Y en el caso de la Liga Argentina A1 femenina, 11 elencos están a la espera de saber cómo continúa. Sobre eso hubo una propuesta pero no fue aceptada por las instituciones. También la misma para el Torneo Argentino de Clubes, la ex-A2, en donde ahí hoy son ocho los que siguen a por el título que debería concretarse en mayo.

Desde el día 12 que salió la comunicación oficial desde el Ministerio de Turismo y Deporte, la Federación del Vóleibol Argentino (FeVA) acató las medidas y dispuso de la suspensión indeterminada de sus actividades hasta nuevo aviso. Sin embargo, para la A1 femenina (y el TAC) planteó la idea de finalizar todo ahora a pocos días de la misma y cuando recién la segunda fase debería comenzar la semana que viene -sabiendo que hay todavía no hay autorizaciones desde Salud para el regreso de actividades, en donde esas prevalecen-.

Está claro que la competencia no se reanudará mínimo hasta final de mes, pero la toma de algunas decisiones cada vez poniendo más en riesgo al vóley femenino es peor. No en el riesgo en el que permanece el país momentáneamente por el COVID-19, cuales hay que cumplir las consideraciones, sino por las últimas decisiones que hunden aún más a la competencia que reúne a la mayor cantidad de deportistas de vóley en el país: hay 10.000 mujeres -encima no profesionales- más que hombres federados en Argentina.

La FeVA ha propuesto terminar sus torneos ahora -sin posiciones-, sin dudas pensando en sanidad y cuidado. Eso está perfecto, si fuese un torneo serio en su totalidad. Pero ahí es cuando el análisis entra y los clubes se defienden. Si no fuese por los clubes, por las jugadoras y todos/as los/as trabajadores/as de los elencos, este torneo amateur (ya que no es profesional y muy pocas cobran por encima del salario mínimo vital y móvil) no estaría en disputa. Los clubes son los que hacen que la A1 se juegue, que contratan jugadoras, que hasta algunas instituciones de menor estructura hacen un esfuerzo sin igual cada año para estar. No la Federación, que solo contempla y las federa. Y más aún con lo que pasó hace unas semanas.

¿Qué pasó hace unas semanas? La Federación tomó la decisión de organizar dos cuadrangulares (febrero y marzo) bajo su organización: prometieron que habría sponsors y por ende televisión. ¿Sucedió? Ni eso, y mucho menos un comunicado de por qué no pasó. Grave error organizativo, siendo un mínimo esfuerzo a hacer en relación al compromiso que realizan los clubes. Y fue otro detalle que hizo crecer la falta de confianza.

Estarían en lo correcto los clubes si ellos disponen de la medida propuesta y la Federación escucha y podría aceptar, pero no lo harían. No lo harían porque de ellos depende de que haya juego, de que haya transmisiones, del público que atraen, de que cientas de juveniles quieran ser como las mayores -cuales algunas son olímpicas-, muchas que dividen su tiempo entre estudio, trabajo y juego día a día. Y justamente por estos detalles y más dijeron que no. Que no termine ahora y no por una forma de pensar antisanitaria: no, todo lo contrario.

Los clubes han cerrado puertas, entrenamientos, dado instrucciones a sus jugadoras para seguir en el día a día hasta que haya una solución y regresar. Sin dudas que será diferente, pero es la motivación que tienen hoy en día ante tanta presión mediática y el autodistanciamiento social.

Y todos los clubes han pensado de la misma manera, de estar en contra, sea el que tenga la estructura de clubes grandes (los de fútbol) o los que llevan sus primeros años en competencia. Porque pregonan la misma base de crecimiento respecto al vóley, haciendo el mismo esfuerzo, gasto económico, y saben que depende de lo que hagan y hay tiempo.

Porque las que juegan son ellas, aunque dirigentes tomen decisiones que piensen que son para bien aunque a veces hay que estar en su lugar. Y hace tiempo que se espera eso, que estén en el lugar de ellas. ¿Será por ello que se ha creado el colectivo Doble Cambio? Es una de las bases, de que nadie las escuchaba…

¿Habrá resarcimiento de todos los gastos federativos por parte de las 11 instituciones femeninas de A1 y, por lo menos, de las ocho masculinas que siguen en la ex-A2?

¿Puede que el torneo finalmente no tenga continuidad momentáneamente? Sí, sin dudas, y obvio que hay que acatar las medidas de sanidad. Pero al no ser un torneo profesional y con varios errores uno tras otro genera esto, que pese a toma de decisiones no confían en las mismas y saben las instituciones deportivas de su poderío.

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