Decían que no sabemos jugar en equipo

Argentina obtuvo medallas en toda las ramas del vóley presentes en Lima 2019. Tanto en playa como en sala, los seleccionados masculinos y femeninos se destacaron en los Juegos Panamericanos.

«Los argentinos estamos llenos de cualidades, pero no sabemos jugar en equipo». En una reciente entrevista en La Nación, el ex-jugador de la selección argentina de fútbol y actual entrenador del Atlético de Madrid de España, Diego Simeone, desplegaba sus muchos conceptos tácticos y de competencias y al referirse al presente de la Albiceleste afirmaba que «no sabemos jugar en equipo» y lo llevaba al plano general del ser argentino. Alegaba que si bien individualmente somos talentosos, creativos, fuertes, valientes, salvo algunas excepciones no vemos al de al lado como un hermano.

El domingo fue la ceremonia de clausura de los Juegos Panamericanos Lima 2019, la cual tuvo a la nadadora Delfina Pignatiello como abanderada albiceleste. Fueron unos Juegos en donde se destacó la obtención de medallas de la delegación argentina: 101 en total, la más fructífera fuera del territorio argentino -hubo en el país, con Buenos Aires 1951 y Mar Del Plata 1995-.

El vóley no estuvo ajeno a este contexto y tanto en el Beach como en el Indoor, Argentina cumplió una gran actuación obteniendo medallas en las cuatro categorías que compitió. Fueron cuatro: una de oro, otra de plata y dos de bronce.

Primero fue el turno del vóley de playa. Allí nos representaron Ana María Gallay y Fernanda Pereyra por el lado femenino y Julián Azaad y Nicolás Capogrosso, por el masculino. Las primeras le ganaron a Guatemala, Nicaragua y Canadá por fase de grupos, a Chile en cuartos de final, Cuba en semis y por poco no se quedan con la final frente a Estados Unidos. Segundo lugar para una pareja que, si bien no pudo repetir el oro de 2015 -Gallay y Klug-, dejó a la Argentina en los primeros planos.

La dupla masculina de Azaad-Capogrosso consiguieron triunfos ante Trinidad y Tobago, El Salvador y Estados Unidos en la fase inicial. Uruguay en cuartos y una derrota que dolió ante México cuando el partido era favorable a la dupla nacional. Rápidamente dejaron el partido atrás y afrontaron el bronce como una final, y así fue festejada: uno corriendo entre las tribunas a abrazar familiares y el otro acostado en la arena mirando al cielo con la satisfacción de haber conseguido lo que fueron a buscar.

El equipo masculino de vóley de sala tuvo el mérito de llevarse el oro aun sin las máximas figuras que integran el plantel. Previo a los Juegos se decidió dividir al seleccionado en dos planteles: uno para los Panamericanos y otro para el Clasificatorio Olímpico que se disputó en China.

Dirigidos tácticamente por Horacio Dileo, desplegó un gran juego en equipo donde ganó todos sus partidos cediendo sólo un set -frente a Chile en semis-. La final fue ante Cuba, un histórico y máximo ganador panamericano, y terminó con triunfo 3-0.

El plantel fue integrado por: Manuel Balagué, Nicolás Bruno, Gastón Fernández, Joaquín Gallego, Matías Giraudo, Facundo Imhoff, Germán Johansen, Jan Martínez, Franco Massimino, Luciano Palonsky, Matías Sánchez y Lisandro Zanotti. Dileo, Muraco, Dezzuti, Delavalle y Cheulani, el cuerpo técnico. De esta manera, se consagraron campeones de los Juegos Panamericanos y sumaron un nuevo oro al ya obtenido en Mar del Plata 1995 y Toronto 2015.

Y el seleccionado femenino de vóley, las Panteras, quienes obtuvieron la primera medalla en la historia de los Juegos Panamericanos. En sus cuatros previas presentaciones -Caracas 1983, La Habana 1991, Mar del Plata 1995 y Toronto 2015- la mejor ubicación había sido un cuarto lugar en Mar del Plata. El plantel lo sabía y fueron a Lima decididas a ocupar un lugar en el podio.

Tras un arranque furibundo ganándole en fase de grupos a Estados Unidos y Brasil -sea cual fuere el plantel que lleve, potencias-, Argentina perdió ante Puerto Rico y aún más doloroso la caída ante República Dominicana en semifinales.

Las Panteras no tuvieron, literalmente, tiempo de digerir la derrota ante el buen conjunto caribeño: apenas nueve horas después del último punto dominicano, la Argentina ya se encontraba haciendo el calentamiento previo en el Polideportivo del Callao para afrontar el partido a por el bronce ante, nuevamente, Brasil.

Y fue triunfo 3-0, con un cierre muy festejado por una selección que, con el proceso quizás no iniciado pero sí profundizado por Hernán Ferraro, mezcla la jerarquía y la experiencia de jugadoras como Tati Rizzo, Yaz Nizetich y Lucía Fresco con chicas muy jóvenes y de primeros años en la mayor, como con la armadora Victoria Mayer -segundo torneo en la mayor y elegida mejor armadora del certamen- y la central Victoria Michel Tosi.

El plantel que obtuvo el bronce en Lima 2019 fue Victoria Mayer, Valentina Galiano; Lucía Fresco, Tanya Acosta; Julieta Lazcano, Antonela Fortuna, Candelaria Herrera, Victoria Michel Tosi; Yamila Nizetich, Elina Rodríguez, Daniela Bulaich; Tatiana Rizzo. Ferraro, Silva, Quintans, Alzogaray, el cuerpo técnico.

Quizás el ejemplo del vóley en todas sus disciplinas- como así el fútbol, básquet, rugby 7, hockey, sóftbol, handball, remo, entre otros ejemplos de los Panamericanos- sean una muestra que, en algunos aspectos, no se olvidó del todo aquello de jugar en equipo.

Ricardo Baldoni

Acerca de Ricardo Baldoni

Platense desde 1992. Estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social (orientación periodismo) de la UNLP. Actualmente redactor en Voley 631. Anteriormente Radio La Plata FM 90.9 (2015-16) y 221Radio FM 103.1 (2017-18)

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