Este es también el vóley que mostramos como país

Siete de los próximos 14 clubes que estarán en la Liga Femenina provienen de la Federación Metropolitana. A la Federación Metropolitana podría instarsele la IGJ para que revise lo actuado. La IGJ inspecciona. ¿Inspeccionar qué?

Que mentíamos, que eran “fake news”. Nos ningunearon en la cara, como si lo “malo” lo hubiésemos provocado nosotros. Pero por algo está la idea latente de “instar a la IGJ” (Inspección General de Justicia), aunque después quede todo como está. O no. Este es el vóley de nuestro país, el deporte de miles y miles de jóvenes que seguramente muy pocos y pocas sepan que pasó o podrá pasar en un caso que tiene a Federaciones (Metro y Nacional) y a dos clubes importantes metidos.

Pero, si es algo importante, ¿por qué no salió en los medios hegemónicos? ¿Por qué me entero ahora o quizás en alguna minúscula discusión tuittera? (Tranquilo Facebook, vos también tuviste alguna publicación con quejas de ambos lados). Porque como dijo De Cecco alguna vez, “a la prensa no le importa el vóley” . Y tiene razón.

Cuando dijimos que podría haber una mala inclusión o sanción dentro de San Lorenzo, era con supuestos porque la información circuló pero hasta el momento no había determinación de qué haría la Federación. Hasta el día siguiente, castigando a la jugadora que quizás poco o nada tiene que ver. Aunque según la FMV estuvo “mal incluida o no” por su “error” en cinco partidos.

Anoche, desde la cuenta oficial del equipo de vóley de Banco Provincia se escribió: “Se evaluará instar ante la Inspección General de Justicia la revisión de lo actuado”. ¿Habrá sucedido con todos los fallos que dio FMV sobre diferentes determinaciones que tomó en distintos casos en su historia? Seguro que no. Por ende, hay algo más grave detrás de “un error administrativo” o “inscripción fuera de término”. Quizás, algo de papeles… Vaya uno o una a saber.

Esto se debe a que pese que a el 21 del corriente Banco Provincia presentó un recurso de impugnación, en la Federación se tomó el mismo y se lo trató con votación nominal (hacer pública la elección de los miembros). La misma se dio entre 10 consejeros, que votaron seis a favor de la resolución federativa y cuatro “defendieron el cumplimiento de los reglamentos”. Tras eso, giró al Tribunal de Penas.

Sí, hace unos días la Federación publicó en su boletín que lo sucedido era un fallo administrativo, San Lorenzo dio un descargo valiéndose de artículos que no violaron -y que “todo lo no prohibido está permitido “, como decía no solo ese descargo sino que ¡hasta hicieron carteles y se los pegaron en el vestuario visitante cuando recibió a Banco!- mientras que desde las Guapas presentaron el recurso el 21 pasado. Hasta el momento, para simplificar, se dio marcha atrás con el pedido de San Lorenzo, que está jugando la final ante Boca (0-1) con toda esta situación alrededor.

Repetimos: le pusieron carteles en el vestuario con la frase “Todo lo no prohibido, está permitido”. Quizás en una forma de enseñanza jurídica, o quizás mofándose de unas chicas que según su entrenador “estuvieron a punto de no viajar” por la sanción tomada y que “algunas jugadoras estaban desilusionadas y hasta sin ganas de jugar”. La o el deportista que lee esto, sin importar camiseta, ¿entiende que por una decisión se le fueron todas las ilusiones en un mundo casi amateur? Sí, en un mundo donde lo único importante era jugar. Y le sacaron esas ganas. Por eso también lo dramático de esto, sea del lado que sea. Es más que algo deportivo, es la esencia.

Todo lo que no está prohibido, está permitido. Ese es un principio del Derecho. También quiere decir que todo lo que no está prohibido no está prohibido. Es como decir que todas las cosas son negras y no negras. Pero el no negro no es un color, no es compatible. “De la misma manera el no prohibido no es una, no es una modalidad jurídica. Prohibido quiere decir que hay una norma que prohíbe y no prohibido es simplemente ausencia de norma que prohíbe. Pero si no hay una norma que prohíbe todavía no esta dicho de esta si yo estoy autorizado o no a realizar la conducta en cuestión. El problema reside en qué no prohibido; que la mención permitida es ambigua, puede significar dos cosas distintas: puede significar no prohibido en cuyo caso es totalmente vago, lo que no está prohibido no está prohibido; o puede significar permitido por una norma, en cuyo caso no es verdad, por lo menos no es necesariamente verdadero que cada vez que no hay una norma que prohíba haya una norma que permita, puede no haber ninguna norma, ni la que prohíbe ni la que permite, ni en este sentido puede haber lagunas en el Derecho“. (Bulygin, Introducción a la metodología de las Ciencias Jurídicas y Sociales, Astrea, 2002).

“Debe elucidarse primariamente si es una norma o una proposición normativa; de donde: a) si es una norma que permite todas las conductas que no están prohibidas por otras normas, entonces, como toda norma, es contingente y no puede pertenecer necesariamente a todo orden jurídico; b) si es una proposición normativa, caben dos posibilidades: o bien “permitido” implica “no prohibido”, entonces el principio de legalidad es necesariamente verdadero, pero absolutamente trivial, pues sólo dice que lo que no está prohibido, no está prohibido (lo que es inocuo y compatible con la existencia de lagunas); o bien “permitido” significa que una conducta no está prohibida porque hay una norma que lo permite, lo que es falso, pues del mero hecho de la ausencia de una norma prohibitiva, no se infiere sin más la presencia de una norma permisiva. En síntesis, el principio de legalidad, si es una norma es contingente, y si es una proposición normativa es o bien vacuo o bien falso, en ningún caso puede sustentar la tesis de que el Derecho sea necesariamente completo (Bulygin, idem).

¿Y qué carajo es la IGJ? -pregunta alguien en criollo-. La Inspección General de Justicia es un “organismo dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación que tiene la función de fiscalizar a las sociedades por acciones”. La IGJ no es más que el Registro Público de Comercio que rige exclusivamente para la Capital Federal, tiene competencia (otorgada por la Constitución Nacional) para crear y regular estas entidades. Puede aplicar sanciones ya sea a las sociedades por acciones, asociaciones y fundaciones, como también a sus directores, síndicos o administradores y a toda persona o entidad que no cumpla con su obligación de proveer información, que suministre datos falsos o que, de cualquier manera, infrinja las obligaciones que les impone la ley, el estatuto o los reglamentos.

San Lorenzo, un club con múltiples disciplinas y con campeonatos en casi todas, de preponderancia más allá de la República Argentina. Y Banco Provincia, representante deportivo del banco más importante del país. Es decir, dos clubes con peso. (Banco, peso, sí, salió de casualidad la relación, je). Aún así todo lo anterior salió acá en Vóley 631, en una nota previa de nuestros amigos/as de Somos Vóley y en la palabra de los conductores de DeporTV de la segunda semifinal en el Pando. ¿Poco espacio sobre algo de entidades grandes y una situación particular, se haya dictado lo que se haya dictado, no?

Desde acá, no importa si el club es H, W, J o Z. Acá se habla de vóley, enfocado en la región platense, berissense y ensenadense, y esto es el vóley nacional, resumido en una de las tantas federaciones que engloban nuestro hermoso país. Y el vóley no es solamente ganar o perder, entrevista u homenaje. El vóley también es lo que pasa fuera y en este caso en una situación particular. De no contarlo, estaríamos tapando. Aunque tapar también es una forma de contar…

Este, es el vóley que mostramos como país.

 

PD: perdón si puse carajo (mástil mayor de un barco). Es a donde los marinos mandaban a alguien que cometía una infracción, y cuando bajaba estaba tan mareado que no entendía nada. Yo tampoco…

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