Tras 14 años, se tomaron revancha: ¡Gimnasia tetracampeón nacional!

García Croquer recuperó, se la pasó a Vera y la armadora se la cedió por el centro a Brenda Graff… Esa fue la última jugada del partido, la que marcó el festejo de las Lobas sobre Vélez y así una nueva Liga Argentina Femenina que queda en manos de las platenses. Melo, la brasilera, fue sin dudas la mejor jugadora del certamen.

Final 2 Gimnasia-Velez (70) (Copiar)

Fotografía: FeVA.

“Que 20 años no es nada”, cantaba Gardel. Pero 14, sí. Catorce fueron los que pasaron desde ese último título. Aquel festejo del 2003 volvió a darse: Gimnasia es el nuevo campeón de la Liga Argentina Femenina, por cuarta vez en su historia. Las lágrimas de las jugadoras; el abrazo entre Alicia y Paula Casamiquela; el reconocimiento de los hinchas a cada una de las participantes como también a todo el cuerpo técnico; el punto final de Brenda Graff; el champagne que pasó de mano en mano, hasta por la copa; el reloj que marcaba las 22 horas, una después de haber logrado el título y el plantel que seguía de festejo. Todo eso representó a esa casi quincena de años que transcurrieron para que las Lobas puedan decir, por cuarta vez, campeón. O mejor dicho, tetracampeón.

El color de la previa

El Polideportivo Víctor Nethol recibió a Gimnasia y a Vélez, con un marco expectacular: más de 3.000 personas colmaron las tribunas. Es decir, no cabía ni un alfiler. Es que claro, nadie quería perderse la segunda final. Papeles, bombos y trompetas, el grito de los hinchas y entre las cámaras y micrófonos el color aparecía. Mientras que los locales ocuparon las populares y plateas, en el sector de arriba se acomodó el público velezano. Y el que no pudo ir, logró verlo por la pantalla chica. Después de mucho tiempo, el vóley femenino se vivió como se merecía, como se merece. Y además, entre la gente, presente Guillermo Orduna, el entrenador de la Selección.

¿Cómo venían?

Vélez, que fue el local en el pasado encuentro, había realizado un estupendo partido pero se quedó con las ganas por pequeños detalles. Gimnasia fue el que los aprovechó y festejó, en un Ana Petracca donde también ambas parcialidades se hicieron sentir. Las Fortineras sufrieron, con esa, la cuarta derrota sobre 16 juegos; las Lobas, invictas en 15.

Una noche corta

Gimnasia fue el ganador del encuentro, en un partido que a priori aparentaba a que sea largo como en Liniers pero las Lobas supieron cerrarlo en sets corridos. Los parciales fueron de 25-21, 26-24 y 25-17, con Fernanda Melo como máxima anotadora con 18 puntos. Fue el segundo set en donde las campeonas más sufrieron, tanto que en el tercer punto de cierre lograron poner el 2-0.

El primer set contó con un buen inicio de Vélez pero luego Gimnasia se acomodó. Un parcial de 11-5 hizo cambiar los planes de la visita que logró recomponerse al 13-13. San Martín, Pérez y García dieron lucha por las Fortineras, mientras que la buena defensa tripera gestó que Vera tenga gran comodidad en encontrarse con García Croquer, Melo, Bulgarella y Rivas. Volvieron a despegarse en el 20-19 y se encaminaron al 1-0.

La segunda parte fue palo y palo, como se dice en el ambiente. Gimnasia continuó con pocos errores -cuatro como en el anterior-, Vélez aumentó uno respecto al otro -ocho- pero fue García quien marcó la diferencia entre las Fortineras. Ocho puntos de la opuesta, efectiva, mientras que González también tuvo espacio en ataque. Sin embargo, esas equivocaciones más la contundente tarea de Melo (7) le abrieron el panorama a las Lobas: se pusieron 22-20, con el centro también como clave, y aunque no lo cerraron post 24-23, fallos de la visita permitieron un 26-24 y 2-0.

Para el tercero, Gimnasia envalentonado y Vélez que dejó gran parte de sí en el pasado set. 12-8 de arranque, firme Granado en el fondo y aunque Melo no estuvo tan efectiva fue Rivas quien acompañó. El error en la visita persistió, quien sólo pudo tomar juego mediante Piccolo y la experimentada Pérez. Y las Lobas se alejaron, hasta el 24-17…

La última pelota

Eran las 20:40. 24-17 marcó el tablero. Vera al saque. René, desde lo alto, le dio el ok. Silbatazo y a jugar. Una, dos, tres, cuatro, cinco, las veces que la armadora picó la pelota al suelo. Tomó posición y lanzó. Piccolo, por el centro, recibió una que fue fácil, sin exigencia. Curatola, armadora velezana, dispuso el esférico para el ataque de Pérez. La capitana metió un fortísimo remate que recibió Rivas, la otra con la cinta en la camiseta. Tras eso, otra vez la número 10 armó una de las tantas pelotas que le dio a la venezolana…

Atacó García Croquer, suave con su mano derecha, a la cual llegó González a defender. La venezolana volvió a tener el esférico en sus manos porque el mismo pasó de bando, se la cedió a Vera y la lúcida armadora buscó a la embalada Graff que arrasó con todo lo que había por el centro. Con la pelota en lo alto, superando la altura del fleje, la número 7 impactó con su mano derecha al balón de colores celeste y blanco. Y con una trayectoria en diagonal rumbo a posición 1, aquel rincón desprotegido, la misma tocó el suelo y generó un aullido estruendoso al unísono. El aullido de campeonas.

Lágrimas de felicidad

Las botellas de agua, agitadas, quedaron sin contenido. Algunos papeles fueron arrojados. Ese estruendoso aullido al unísono se escuchó por minutos. Graff, que en el salto ya sabía que su pelota sería la última, fue la primera que lo festejo. Pero todo fue en cadena, ya que el resto del equipo saltó a su lado, en un Polideportivo en el que sólo se escucharon dos palabras: “Dale campeón”.

Las lágrimas de las jugadoras; el abrazo entre Alicia y Paula Casamiquela; el reconocimiento de los hinchas a cada una de las participantes como también a todo el cuerpo técnico; el punto final de Brenda Graff; el champagne que pasó de mano en mano, hasta por la copa; el reloj que marcaba las 22 horas, una después de haber logrado el título y el plantel que seguía de festejo.

Los dirigentes de la Federación Argentina de Voleibol se hicieron presentes, como también Orduna. Ellos, ante la mirada atenta de los hinchas, dieron por iniciada la entrega de medallas. Primero para Vélez, digno rival de las Lobas, que otra vez se subió a un podio. Fue Pérez quien recibió la copa.

Ya pasadas las 21, fue el turno de Gimnasia. Contentas, cada una de ellas y los del cuerpo técnico, se formaron una al lado de otra para recibir la medalla. Luego, fue el turno en el que Rocío Rivas, aquella blonda que llegaba en 2002 a la institución albiazul y que ahora es capitana, recibía el trofeo. Lo levantó, y todo el publicó local festejó a la par de las jugadoras. Pero el momento más emotivo fue cuando el título quedó en manos de Alicia Casamiquela. La Enana, como la llaman, lo tomó, rodeada de todas las jugadoras y lo alzó, llevándose todos los aplausos.

Gimnasia volvió a festejar. Lágrimas y gritos, euforia en cada una de las jugadoras. Otras que tuvieron pasado también se acercaron a felicitar, porque ellas también fueron Lobas. Un Polideportivo que vibró al ritmo de un plantel que retomó la gloria. Y ahora, como también a Vélez, se les viene el Sudamericano. Falta, falta, pero el pasaje esta. Como también el título. Y en esa vitrina que el vóley tiene y en la cual hace tiempo se esperaba por otro trofeo, vuelve a abrirse.

SÍNTESIS

Gimnasia (3): Vera (3), Melo (18); Bulgarella (8), Graff (5); Rivas (10), García Croquer (9); líbero: Granado. DT: Paula Casamiquela.

Vélez (0): Curatola (1), García (12); San Martín (8), González (8); Pérez (10), Piccolo (8); líbero: Esperón. DT: Guillermo Nazabal. Ingresaron: Ortíz (líbero), Romero, Purciariello y Soria.

Parciales: 25-21, 26-24 y 25-17.

Árbitros: René y Romano.

Cancha: Gimnasia.

Serie: Gimnasia 2-0.

Detalle: Gimnasia se consagró campeón.

 

finales laf

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Crear es mejor que copiar