Facundo Conte y la ilusión olímpica: “Podemos soñar si nos afirmamos en la Liga Mundial”

El punta de la Selección Masculina, que en la próxima temporada jugará en China, develó sus sensaciones en este año particular. “Crecimos, individual y grupalmente”, afirmó el nacido en Vicente López. Y agregó, en lo personal: “Necesitaba un cambio, tras tres años agitados y sin pausas en Polonia”.

Seleccion Argentina-6

Fotos: Nicolás Braicovich.

La Sala Da Vinci del Hotel Intercontinental se vaciaba. Quedaban pocas personas, y una de ellas era Facundo Conte. El punta de la Selección Argentina Masculina, post conferencia de presentación de la temporada albiceleste, se quedó contemplando el lugar, mientras sus compañeros salían del sitio. “Sí, dale, no hay problema, sentate acá”, dijo acomodándose los lentes. Tenía ganas de hablar, y fue a Vóley 631 a quien le dijo los primeros conceptos tras la temporada en Polonia, y en la previa a la Liga Mundial y los Juegos Olímpicos.

Se confirmó que no estará desde el inicio en la Liga Mundial, por cuestiones físicas.

Facundo nació en Vicente López, a mediados de 1989, hijo de Sonia y Hugo. Y Hugo es Hugo Conte. “Hace años que se hizo la diferencia de dejar de ser en cancha el hijo de, aunque estoy orgullosísimo”. “Fue una gran ventaja tener a uno de los mejores ocho jugadores de vóley todos los días en casa, en los entrenamientos, en la tribuna, a mi lado como mánager, pero principalmente como mi viejo”, afirmó el que ahora mirará Shangai desde arriba, casi como un rascacielo, por sus casi dos metros de altura.

Ya pasaron siete años de su primera Liga Mundial, conocida mundialmente como World League. Allá ellos, acá se castellaniza todo, o casi todo. Ok. Sigamos. Y en ésta ocasión, no podrá estar desde el principio por cuestiones físicas pero sin embargo quiere “aportar su granito de arena”.

Seleccion Argentina-20“Tenía ganas de cambiar”, tiró, mientras se arremangaba el buso de la marca que desde hace poco tiempo viste a la Selección. “La decisión estaba pensada y justo surgió la posibilidad de ir a Shangai, y encima mis ganas de ir a un país como China”, agregó Conte. “Era cuestión de tiempo”, reconoció, y “también de querer conocer la cultura, porque es una experiencia de vida muy importante”.

Tras tres años en el Skra Belchatow, donde ganó seis títulos y participó en Champions League, dejará el continente europeo (también pasó por seis equipos italianos y uno ruso, pero de la zona europea). “Aunque la liga está en un nivel más abajo de la que vengo, es más corta, dura cuatro meses y hay más margen para descansar”, sostuvo, en un tono muy relajado y con confianza. “Porque los últimos años fueron agitados y sin pausas”, agregó, con intención de justificar el motivo.

“China será para crecer en esos pasos: recobrar energía ya que quiero y espero tener muchos años más de carrera”, indicó entre risas. Conte apenas tiene 26, pero planea cada paso, como cuando acomodó la silla, para estar más cómodo, ya que también habló de la Selección.

Si del equipo de Julio Velasco se habla, Conte de a poco se ganó la confianza para ser uno de los referentes en el equipo y para la prensa, no sólo por el hecho de ser el hijo de. “El equipo está sumamente motivado, convencido de que crecimos individualmente y como equipo en estos últimos años”, afirmó. Y agregó, sobre el primer paso: la World League: “Nuestro objetivo en esta Liga es mostrar todo el nivel que podamos mejorar pensando en los Juegos”.

“Para llegar de la mejor manera a Río y estar tranquilos, hay que jugar al vóley en cada pelota, no en la siguiente. Porque podemos soñar, con los pies en la tierra y pensar Seleccion Argentina-5en lo nuestro y de que cada uno aporte su grano de arena”, argumentó un ilusionado Facundo Conte, como cada uno de sus compañeros. Es que cualquiera que le nombra Río, le genera una sonrisa y luz de esperanza en sus ojos.

Cómo llegan, acaso la pregunta más fácil de hacer y difícil de contestar. ¿Por qué? Es que el periodista desea saber el estado en el que están, más cuando la mayoría viene de jugar fuera del país, pero complicada porque restan días para la comptencia. 20 para la liga y casi 70 para Brasil. “Llegamos a Río en una buena forma, entendimos cómo jugar, entrenamos duro para afinar detalles para ser más fuertes y buscamos la tranquilidad para estar concentrados”. 

Conte, que en mente tiene a la Liga, los Juegos y un país en donde no será mirado como uno más, cerró con ese concepto del principio, el del hijo de. “Eso no va a cambiar, siempre seré el hijo de pero con mi nombre, y contento de serlo”. Así, pasó el punta. Facundo, un libro escrito por Hugo Conte, pero es su hijo el que sigue escribiendo las páginas. Y ahora, en chino.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.